31 de octubre de 2010

DIA DE MUERTOS


Nuestros antepasados veían a la muerte como algo muy natural y hermoso que debía suceder y lejos de senir dolor lo tomaban como un motivo de celebración, ya que el ser querido regresaba al plano supremo del cual había venido. Sin embargo, estos pensamientos de renovación, reflexión y paz, fueron cambiando con la llegada de los españoles, quienes marcaron este proceso natural como un momento doloroso y en ocasiones tan lleno de pena que se convertía en una revelación hacia Dios. Al fundirse las ideas culturales las formas de celebración se diversificaron y en la mayoria de los casos celebramos de igual forma tanto el Día de Muertos, como el Halloween. Sucede que los 2 festejan los mismos días pero ambos tienen diferentes surgimientos y su manera de celebrar también es diferente. DIA DE MUERTOS.- Se caracteriza principalmente por la religiosidad y el fervor con que se lleva a cabo y la muestra más representativa en la Cd. de México se lleva a cabo el Mixquic, lugar perteneciente a la Delegación Tláhuac, a 43 km. del D.F., por el camino que conduce de Xochimilco a Chalco. Todo comienza el 31 de octubre por la mañana, cuando las ofrendas para las almas de los niños empiezan a ponerse a las 12 del día, repiquetean las campanas de la iglesia principal, anunciando la llegada de los santos inocentes, quienes son recibidos por espectaculares caminos de pétalos blancos, que van de la calle principal a cada casa donde haya un pequeño a esperar. A las 7 de la noche se sirve la merienda, se reza y al otro día, a las 8 de la mañana se sirve el desayuno. A las 12 del día del 1o de Noviembre, vuelve el repiqueteo de campanas, que anuncia la hora de salida de los pequeños y la llegada de los adultos. Cuenta la leyenda que las almas llegan en grupos, ordenadas y se dispersan al pueblo para ir cada uno a su casa. Ahí se les recibe rezando el rosario, mientras ellos saludan a su familia, comen, beben y descansan en petates, que no deben faltar en las ofrendas. Durante la tarde la gente se dirige al pnteón para limpiar las tumbas, dejar flores y hasta comida. Por la noche, la magia comienza, el camino que lleva al panteón está iluminado con fogatas, para que la luz guie a las almas en el camino por el cual deben regrasar. El aroma a incienso y el murmullo de la oración a la luz de velas y fogatas, hacen de este momento, conocido como alumbramiento, un espectáculo único e inolvidable...definitivamente, es el momento en que la vida y la muerte se unen. Lo que no debe faltar en una OFRENDA y su significado: AGUA: Es el elemento que purifica las almas y sacia su sed. INCIENSO: Es el perfume que lleva hasta Dios las plegarias. VELAS: Es la luz que los guía por el camino correcto SAL: Representa la sabiduría y la purificación. FLORES: Las blancas significan la riqueza espirtual y las de cempasúchil, la alegría de recibirlos PETATE: Para brindarles descanso después de su largo recorrido. TAMALES y TORTILLAS. Representan la fertilidad. FOTOGRAFIAS: Significa la presencia eterna en los vivos. La Ofrenda siempre debe ser colocada en forma escalonada, para que resulte realmente un altar, se le puede poner la comida y bebida favorita del difunto y juguetes, cuando se trata de los altares para pequeños, pero evita colocar fantasmas, brujas, calacas o vampitos por que eso ya significa una mezcla entre Halloween y Día de Muertos.






ALTAR DE MUERTOS EN LA CD. DE QUERETARO, QRO.

Los festejos de día de muertos en Querétaro se manifiestan mayormente en las alabanzas y los rezos que acompañan a las ofrendas.
En Querétaro los días uno y dos de noviembre son motivos para celebrar una costumbre y un rito prehispánico a lo largo de varios siglos y que hasta nuestros tiempos se ha denominado "día de muertos"
En las poblaciones como San Ildefonso y Santiago Mexquititlál se exhiben en el jardín Zenez los altares y ofrendas que se utilizan en Amealco y Tolimán, además en la Cd de Santiago se celebra la tradicional feria de "Todos los Santos" donde se venden todos los juguetes de madera, los entierritos y muertos hechos de papel maché, los tradicionales dulces de azúcar como son las calaveras, los huesitos, etc.; platillos como enchiladas, mole, pan; también podemos observar en las casas los tradicionales altares dedicados a sus muertos.
Para Querétaro suelen existir dos altares más representativos los cuales son elaborados por los otomíes, uno y otro por los concheros. Este primero es hecho básicamente en las comunidades de Tolimán, Amealco, Pueblito Sta. María.  La música que acompaña a estos festejos tienen sus racíces en la oralidad y son alabanceros quienes se han encargado de que esta perdure desde  tiempor prehispánicos hasta nuestros días.
El altar otomí consiste en diversos elementos caractarísticos: 
El altar se compone de siete escalones, forrados con tela negra, los cuales representa los siete pecados capitales. En un espacio anterior al altar se coloca un camino de arena alumbrado con veladoras, por donde pasará el difunto. Al pie del altar se coloca un espejo con el cual se purificará el alma del muerto, mientras que un vaso de agua bendita calmara la sed de éste por el largo recorrido que haya realizado. En su primer escalón se coloca el santo de la devoción del muerto, el segundo es para las almas del purgatorio. El tercer escalón corresponde a la sal a favoe de los niños que estuvieran en limbo. El cuarto se coloca pan de muerto y vino elaborado por los familiares del muerto, en consagración. El quinto escalon corresponde a los alimentos preferidos del muerto, siguiendo en el sexto la fotografía del difunto. Finalizando el séptimo con un rosario elaborado con limas y tejocote con su respectiva cruz.
Por un lado del altar es colocada una olla de barro con hierbas aromáticas puestas a hervir tales como tomillo, mejorana, laurel, entre otras, la cual se tapa con una penca de nopal dejando salir el vapor  por unos orificios hechos a la misma.





1 comentario:

  1. hola primera vez por tu blog, ando de paseo por aca, un saludo!
    vendre mas seguido bye =)

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